Nudos para Escalada


No hace falta decir que los nudos son un eslabón muy importante en el mundo de la escalada y de la montaña en general; lejos quedan los tiempos en que su aprendizaje era el primer requisito para convertirse en escalador; ahora la evolución de la escalada los ha convertido en algo que se debe aprender cuando pasamos del tablón a usar la cuerda.

La técnica de confeccionar nudos o cabullería proviene del mundo de la mar, más concretamente de los tiempos de la navegación a  vela, donde cada cuerda y su correspondiente nudo requerían que aportara unas funciones  muy determinadas.

Hoy por el contrario el mundo virtual que vivimos donde  la cantidad de información que se dispone de forma instantánea nos produce una falsa idea de que la confección de  nudos es algo secundario y que no requiere mucha práctica.

Esto a todas luces es un grave  error, si bien es cierto que no es necesario ser  un “Experto” en nudos, si que tenemos que saber aquellos que son imprescindibles para nuestro uso y lo más importante practicarlos con cierta asiduidad para evitar olvidarlos.

¿Cuántos hay que saber?

Ya lo dice el refrán: “El saber no ocupa lugar”, pero en nuestro caso podemos señalar que con conocer unos pocos es más que suficiente, que muchos y  mal.

Un aspecto a considerar es que la evolución de la técnica ha reducido  al status de anecdótico algunos de los nudos considerados básicos y que nosotros hemos obviado dado que son perfectamente sustituidos por otros mucho más polivalentes.

Cosas a saber

Un aspecto importante a conocer es que como todo eslabón de la cadena de seguridad, los nudos afectan de manera importante a la resistencia nominal de la cuerda y a su factor de deslizamiento (la carga necesaria para que el nudo pierda sus propiedades y tienda a deshacerse), por este motivo debemos usar siempre aquellos que presenten los  factores más elevados de estos parámetros.

Estos dos factores varían en gran medida según los distintos  tipos de cuerda y en función de su diámetro, composición  de la camisa, método de trenzado o desgaste

Otro punto  importante es la apariencia del nudo, todo nudo para que trabaje correctamente debe estar “peinado” o lo que es lo mismo con sus cabos en paralelo, sin cruces y con al menos 7/9 cm de cabo sobrante.

Como norma general debemos buscar aquellos que reúnan alguna de estas características:

 —Ser simple y sencillo de reconocer.
—Adaptarse a nuestras  necesidades.
—No deshacerse solo.
—Tener una carga de rotura elevada.

 Cuerdas

No se puede hablar de nudos sin hacer referencia al elemento indispensable para su confección y más si cabe si tenemos en cuenta que en estos momentos este material ha sufrido un importante avance que ha supuesto la aparición de nuevos modelos con mayores prestaciones  con un menor diámetro. Esto  a priori puede llevar a la confusión de que un mismo nudo puede comportarse de manera distinta dependiendo del grosor de la cuerda.

Con todo esto pasamos a  indicar los nudos que consideramos básicos o que nos sirven para casi todas las situaciones habituales, agrupándolos en función de sus usos.

Un apunte adicional es que muchos de los nombre de estos  nudos puedan ser llamados o conocidos por vosotros de otra forma, pero esto es bastante normal y no afecta para nada a su confección y uso.

Nudos de Unión

En este grupo hacemos referencia a aquellos que nos sirven para unir cuerdas, cordinos o cintas

Tejedor Doble: el mejor nudo de unión que existe posee la Ro más elevada y permite unir con seguridad cuerdas de distinto tamaño; por el contrario su elevado tamaño y su dificultad de deshacerse después de una fuerte carga lo hacen algo incomodo en algunas situaciones.

                                                                                                        

Ocho unión: variante del ocho y que aúna una buena Ro y facilidad de deshacerse, al igual que el anterior su volumen puede darnos algún problemilla.

                                           

                                         

Unión de Gaza: poco usado en estos días, sin embargo es muy útil cuando disponemos de poca cuerda para cerrar un cordino o anillo.

                                  
                          
                                                                                       
Cola de Vaca: muy popular hoy en día para rapeles en alta montaña, pero que necesita saber sus limitaciones: No se debe hacer con cuerdas heladas, hay que dejar 20 cm de sobrante de cuerda y se debe hacer con cuerdas de similares diámetros; desliza a los 770 DaN.

                                                    


Cola de Vaca (ocho): variante del anterior y que evita las limitaciones del “normal”, por el contrario es más voluminoso por lo que en zonas de mucha vegetación o bloques es más fácil que se atasque, pese a todo es más recomendable que el anterior.

                                         


Nudos de anclaje

Son los que nos sirven para encordarnos o para fijar una cuerda a un punto fijo.

Ocho: el nº1 es el más conocido y utilizado, es el que debemos usar para encordarnos a la cuerda; existen variantes que no son muy recomendables pese a sus ventajas como el “wagner”.


Gaza: sencillo y práctico para anclar cuerdas con escasa carga.

                                          

Ballestrinque: es el ideal para autoasegurarse ya que nos permite regular nuestra distancia  en la R, sin perder seguridad, nos ahorra material y permite un efecto más dinámico en la absorción de cargas, desliza a los 450 Kg de carga.
  
                                              

Nueve: muy resistente y recomendado para anclar cuerdas sujetas a cargas fuertes ya que es bastante sencillo de deshacerse. 

    
                                           

Autobloqueantes 

Nudos auxiliares que confeccionados sobre una cuerda sirven para soportar una carga y ser capaces de deslizarse en sentido contrario a la carga.

Machard Bidireccional, es el autobloqueante ideal al bloquear en los dos sentidos, muy sencillo de hacer; necesita de al menos 3 mm de diferencia de diámetro para trabajar correctamente, desliza sobre los 120DaN

Prohaska: muy útil de conocer ya que nos permite autobloquarnos con cualquier cinta cosida, pieza muy habitual en nuestro equipo.

                                 
 


Suizo: nudo poco conocido y que es muy válido para situaciones de emergencia dado que permite el autobloqueo con cuerdas del mismo diámetro.

             
 

Otros 

Aquellos que tienen una misión muy específica y que sirven para situaciones muy concretas.

Corazón:  muy útil para situaciones complicadas en las  que necesitamos  que la cuerda se bloqueé en un sentido y corra en el otro.


Dinámico o UIAA: fundamental y básico para cualquier escalador, no sólo en su confección sino en su correcto blocaje; este nudo nos permite asegurar e incluso descender. Es necesario saber cómo se efectúa su bloqueo (Nudo Mula)

 


             

Siete o romano: variante del ocho para situaciones en donde debemos mantener la direccionalidad de una carga con un anclaje secundario; su uso va desde pasamanos, fraccionamientos o técnicas de cuerda corta.

                     

*Todas las fotos de este artículo corresponden al modelo Migu de 8 mm de la marca TechRock (Roca).

*Nunca debe usarse un nudo que no dominemos su confección, utilización o prestaciones. Es mejor dominar la confección de  unos pocos que el conocimiento superficial de muchos. 

*La confección de nudos necesita de una constante atención, repasa su confección púes es muy fácil olvidarse.

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